El cliente
Eloy Bravo Desarrollos es una empresa de gestión inmobiliaria en Ciudad Real. Se constituyó hace poco, como etapa independiente de alguien que lleva más de treinta y cinco años en el sector inmobiliario de esa ciudad.
Ahí está toda la tensión del proyecto: la empresa es nueva, la trayectoria no.
El problema: una marca que arranca sin arrancar
Un sitio de empresa nueva suele tener un problema de credibilidad. No hay obra hecha bajo ese nombre, no hay clientes que hablen de esa marca, no hay años.
Pero acá la credibilidad existe — está en una persona y en un mercado local donde la conocen. El trabajo no era construir confianza desde cero: era trasladar una reputación personal a una marca nueva sin que el sitio pareciera el de una empresa improvisada.
Y hay un segundo problema, de estructura: Eloy Bravo no hace una sola cosa.
Cuatro servicios que no se parecen entre sí
En Ciudad Real, esta empresa hace cuatro cosas distintas para públicos distintos:
- Obra nueva — promociones residenciales. Quien busca esto está comprando una vivienda.
- Solares — suelo. Quien busca esto es un promotor o un inversor, no una familia.
- Alquiler — otro público, otro plazo, otra decisión.
- Tramitaciones urbanísticas — un servicio técnico: licencias, gestión administrativa. Nada que ver con comprar una casa.
Meter los cuatro en un sitio pensado como inmobiliaria tradicional no funciona. Alguien que necesita tramitar una licencia urbanística no quiere navegar entre fotos de pisos; y una familia buscando su primera vivienda no entiende qué hace ahí una sección de solares.
Lo que construí
Una sección por servicio, con su propia página y su propio lenguaje. Cada una habla el idioma de quien la busca: la de obra nueva muestra promociones, la de tramitaciones explica un proceso administrativo.
Las promociones como contenido propio. Una promotora no vende pisos sueltos: vende promociones, que son conjuntos con su nombre, su ubicación y su estado de avance. Cada una tiene su página —Puerta de Toledo, Residencial Calle Segura— con lo que un comprador necesita antes de ir a verla.
Eso además tiene un efecto en búsquedas: quien busca el nombre de una promoción concreta llega a su página, no a una home genérica.
La trayectoria adelante, no escondida en “Sobre nosotros”. Los treinta y cinco años aparecen donde se toma la decisión de confiar, no en una página interna que casi nadie abre. En un mercado local, eso es el argumento de venta.
Por qué no un portal con buscador
Podría haberle puesto un buscador con filtros, como a una inmobiliaria con catálogo grande. Habría sido más vistoso y peor.
Una promotora de ciudad media no tiene cien propiedades: tiene unas pocas promociones activas. Un buscador con filtros sobre seis elementos es fricción pura — el visitante filtra para llegar a lo mismo que habría visto con un clic.
Cuando el catálogo es chico, mostrarlo entero gana. El buscador aparece cuando el catálogo lo pide, no porque quede moderno.
Lo que el equipo administra
- Publicar una promoción nueva y actualizar su estado a medida que avanza la obra.
- Dar de baja lo vendido sin tocar el resto del sitio.
- Editar las páginas de servicio cuando cambia la forma de trabajar.
El resultado
Un sitio que no parece de una empresa nueva, porque no lo es: la trayectoria está adelante, los cuatro servicios tienen cada uno su lugar, y las promociones son páginas propias que pueden encontrarse por su nombre.
Sobre el trabajo con agencias
Este proyecto lo desarrollé integrado al flujo de una agencia. Si dirigís una, así trabajo.